- ¿Cómo puede una persona lavarle el cerebro a otra hasta el punto de manipularla a voluntad? - Muy fácil. [...] ¿Me haría el favor de dibujarme un mapa detallado con todas las calles de Viena? Mientras yo me esforzaba por empezar a dibujar en una hoja de mi cuaderno, Lunge me observaba fijamente. Cuando yo desistí [...] me tomó el cuaderno de la mano. - ¿Qué parte de Viena es ésta? Le respondí que era el barrio de Viena donde yo vivía. - Éste es para usted el centro de la ciudad, mejor dicho, el centro del mundo [...]. En su interior hay algo parecido a éste mapa, la base del sujeto, lo que llamamos la identidad. Pero si le arrebatara esas coordenadas diciendo que ese centro no tiene ningún significado, que está vacío, que hay otro centro mucho más adecuado para usted, estaría empezando a hacerle un lavado de cerebro auténtico. Después, con palabras atractivas y sin dejarle espacio para pensar, se le ofrece al individuo sin coordenadas un nuevo hogar [...]. Obedecerá con una fidelidad increíble.
"Sólo los que creen que van a vivir logran salir [de algún lugar] con vida" - Kenji Endô.